Los silencios escritos

Categoría: Memorias cortas (Página 1 de 2)

Se me ocurre

Se me ocurre reiniciar…
sentir que todo es nuevo, que después de un estornudo de muerte puedo remediar mis incertidumbres… que mi ansiedad, mis sin fin de historias enredadas, pueden quedarse en paz por un momento… que guarden silencio mis emociones, que no se descontrole el corazón, ni que me exijan nada mis manos… que no te extrañen mis poros, que no te busquen mis labios… sentir que debo regresar a los básicos, a comer, a dormir, a respirar, a empezar de cero… abrir los ojos y sonreír, porque veo… a disfrutar el olor de las fresas, el olor del café, de la tierra mojada… a sentir la suavidad del pasto, del
concreto bajo mis pies… el sonido de los pájaros, del viento brusco, del susurrar del árbol… se me ocurre deshacerme de las cadenas imaginarias de mis indecisiones y regresar a mi cerebro reptiliano, ese que solo se preocupa por la supervivencia…


Se me ocurre hacerlo, hoy, ahora mismo, para no seguir atorado en esta encrucijada de buscarte y seguir alimentando, lo complejo de mis días…
y seguir pensando…

No controlo

Hay cosas que no controlas… no puedo controlar mis latidos, no puedo conscientemente pedirle a mis células que regeneren mis cicatrices, no puedo borrar el sonido de lo que dije, ni puedo evitar las emociones que provocan las respuestas… no adivino el clima, ni el resultado del partido, ni las frases en las conversaciones… no controlo ningún aspecto de la vida, del universo, del tiempo… solo soy dueño de mi respiración, de mis sueños, de la sensación de los dedos en el teclado en este momento… soy dueño de la decisión de no decir algo que duela o de buscar lo que deseo, sin consecuencias… no controlo nada, solo vivo, solo acepto que cada cosa es un momento, un recuerdo que se graba lento, a veces con sonrisas, a veces con miedo, con dolor… todo es una experiencia… sentir, vibrar, dudar… estamos porque es una oportunidad… y mientras dure la estancia, la decisión de sufrir o reír, es lo único que controlo…

Día

Deseo para ti un día bueno.

Uno de esos días en donde no te detengas en los hubieras, uno de esos días en el que solo respires, agradezcas la gélida mañana, el sol cuasi-tímido que apenas cobija esta mañana.


Deseo que ese respiro, llene de oxígeno tus pulmones. Que una bocanada te demuestre que estamos aquí, en este tiempo y que somos dichosos de vivir. Que pierdas la última idea dibujando las siluetas de las nubes, de los árboles, del viento. Que tu atención la tengan tus dedos, con ese calor que recorre esa taza de café que tienes en tus manos.


Te deseo un día, en el que solo agradezcas lo bueno que ha sucedido en tu vida; desde el abrazo más corto, hasta el beso más largo. Desde el detalle más pequeño, que te robó una sonrisa, hasta el alivio de una buena noticia, en tiempos aciagos.


De las fotos, las risas, los momentos… y aunque los caminos sean distintos, que sea fantástico recordar, haber sentido, haber amado intensamente, aunque fuese un breve instante… porque creo firmemente que eso somos, un pestañeo en la eternidad, un leve eco de existencia, pero lo suficientemente profundo, como para que las almas brillen, se alimenten de momentos y se graben emociones en la eternidad…


En el espacio donde estás, en este preciso momento, deseo que estés en el aquí y en el ahora… mañana puede ser, ayer pasó… hoy, es lo que importa.

Pausa

Empiezo a ver un patrón de soledad o de necesaria apatía a lo que sucede a mi alrededor. No sé si solo soy yo o mi Grinch interno; si las quejas son viables o justificables en la vida, si soy quizá el único que actúa de determinada manera en su día a día; no sé si es el clima, la edad, octubre o simplemente que el oxígeno tiene partículas distintas.


Lo que, si sé, es que ahora estoy un poco más alerta, quizá con menos paciencia, pero consciente de que no había visto en mi interior y que, lo que predico, es una receta de necesaria de automedicación: no aceptes algo distinto a lo que buscas, no pierdas energía, enfócate, concéntrate, avanza.


Quizá, cosa que es algo cierta, no vibre en la misma sintonía; quizá, como dicen por ahí, la gente no cambia y uno debe aceptar lo que es y no lo que espera que sea; pero, si eso es verdad, luego entonces, ¿No debería comenzar yo con respetar lo que sí puedo controlar?… esto de querer ser el termostato de la familia es algo complejo; me gustaría saber que, si no lidero un futuro, al menos me procuro uno. Espero que en esta encrucijada se desdoblen algunos caminos, se alineen las estrellas, la energía se equilibre o la fuerza me acompañe.


Sé, que lo que me toca, le pondré atención, desviaré lo más posible pensamientos negativos, priorizaré energía positiva y perseguiré mis metas, mis sueños, porque al final, todo será consecuencia de lo que decida hacer hoy. Probablemente camine solo, pero inevitablemente, en la vida habrá caminantes con los que coincida, con los que cambie perspectivas, ideas, apoyos, algo de energía, para sumar y que sumen en mi vida.


He sido completamente humano, he afectado, drenado y desenfocado a otros; hoy sé que no puedo cambiar la vida de nadie, solo puedo comenzar, construyendo o mejorando la mía. Sé que escribo esto para no olvidarme que, en algún punto del camino, se vale replantear, se vale pausar, se vale no estar de acuerdo, se vale reclamar, pero siempre y cuando esto, tenga una conclusión que nos haga avanzar de alguna forma.

Te vi

Te vi… sé que eras tú, es inconfundible tu andar, tu mirada al mundo, tu forma de sumergirte en pensamientos y perderte en tus ideas…

Estuve cerca, con mil formas de abordarte, con oportunidades para acercarme y solo decir, ¡hola!… no lo hice.

Me quede solo mirándote, recordando las cosas buenas, los momentos, las charlas, me quedé, porque el hubiera tiene muchas más historias de las que puedo contar y ninguna es real…

No podría enlistarte el millón de veces en las que reímos felices en mis fantasías… las letras, las canciones, los besos… todos en otro plano, en otra historia, en el universo del quizás… que solo me pertenece a mí.

Y precisamente por eso, no tenía sentido acercarme a ti. Solo sé que te vi y, por primera vez, tuve el valor de soltarte…y agradecer, simplemente el placer de verte…

Tarea

Yo no te extraño tanto… solo cuando despierto y comienzo el día, de vez en cuando…solo cuando respiro… a veces pienso en ti cuando termino el día.. cuando quiero leer un libro, cuando tarareo una canción, cuando voy manejando y maldita sea! a nadie he podido tomar de la mano y sentirme feliz, tan solo por hacerlo… casi no te extraño, en verdad… quizá solo cuando estoy descansando en el sillón y tratando de adivinar ¿Qué estarás haciendo?, ¿a qué olería tu pelo?, ¿Cuántos besos he dejado de darte?, ¿A qué sabrán tus labios en otoño?, ¿Por donde empezaría a recorrer tu piel?… quizá, en verdad, no te piense tanto…quizá no te extrañe tanto…solo hoy, ayer y mañana, cuando me de cuenta que olvidarte en esta etapa de mi vida, es una tarea inútil, para seguir intentando…

¿Por qué?

¿Por qué se termina?, ¿Por el tiempo? ,¿Por las circunstancias?, ¿Por los hubieras?, ¿Por el simple hecho de cerrar ciclos? ,¿Por qué las cosas pasan?, ¿Por qué así es la vida?, ¿Por qué no pueden mantenerse los momentos?, ¿Por qué las personas cambian?, ¿Por qué los besos se cansan? ,¿Por qué la pasión ensordece con las palabras?… ¿Por qué no puede durar una mirada enamorada?, ¿Por qué un suspiro se esfuma o se entorpece con el pasar de los días?, ¿Por qué las manos ya no buscan, ya no bailan, ya no cantan? , ¿Por qué tu cabello no refleja mi esperanza?, ¿Por qué, hoy que es un nuevo día, no parece maravilloso, lúcido, en calma?, ¿Por qué viajar, soñar, comer, reír, andar, jugar, no puede ser más, no puede ser todo y poco a poco se convierte en nada?…

Quizá las estrellas, o la luna, o la poesía, o las letras… ya no sean suficientes.
Quizá sea nuestro hábito estúpido de aferrarnos al pasado o ahogarnos con un futuro incierto que nos ata…
O quizá sea esa ilusión inocente de que vendrán tiempos mejores, la que mantiene esta asfixia, esta inexistente agonía, este vago pretexto de buscar las ganas… Quizá nada de esto exista… Quizá estas letras no lleven a nada…
Quizá, el valor de vivir, es solo es un segundo, un momento, un beso, una historia, un roce, una coincidencia, un abrazo largo, un atardecer, un alma…
Y en mi historia, al menos, corrí el riesgo, respiré, avance y millones de momentos, me hacen sentir, que valió la pena esta andanza… porque me dí la oportunidad de vivirlo, de expresarlo, de extasiarme y sin arrepentimientos, sin reclamos, es lo que me acompaña…

Alimento

Me he alimentado de ti…
del fantasma de tu risa, de los silencios, de tus pasos, del frío en tus manos tan lejos de mi… me he alimentado de las mañanas lúgubres, de los atardeceres insulsos, del otoño, del invierno, del llanto sordo de este tiempo sin ti… me he alimentado de cada letra, palabra o escrito que esbozan mis dedos, de cada nueva sonrisa, de cada connato de beso… me he alimentado del latir del corazón, del deseo extraviado ayer…
me he alimentado del recuerdo, nítido y completo, que guarde en mi alma
de cada beso tuyo… y solo deje, en el sótano de mis dudas, aquel tiempo y esas decisiones que no viví, acompañadas del dolor por no aferrarme a ti…

Cambios

Tengo más canas… me duermo más temprano, he dejado las horas de guitarra… ahora fumo más… no sonrío tanto… me la paso trabajando para olvidarme del mundo. Me sigue gustando la carretera, porque me da tiempo para pensar, recordar y aferrarme a mi pasado… sigo viviendo en el ayer… me duele de pronto la espalda, me canse de estar gordito así que ahora empezaré a resolverlo… me siguen gustando las películas, los libros, Sabina, Rodríguez, Sabina, Serrano, la comida, las horas inertes… despertar de madrugada… aislarme cuando estoy con gente… pero de pronto, como hoy, me rescata un recuerdo… y te escribo… ¿No sabes nada de mí?… yo sé de ti, el sabor de tus labios, tus líneas, el sonido maravilloso de tu risa, tus miradas esquivas, juguetonas, perversas… recuerdo el sabor de tu piel… me encantan tus piernas!… pero lo que mas extraño… es abrazarte y que el maldito mundo gire, pero contigo a mi lado…

Perdón

Lo terrible del perdón son las puertas enmohecidas, las palabras ahogadas, las miradas perdidas y el hartazgo de los años… lo amargo que sabe el olvido, el Parkinson de la razón y el vacío de los abrazos… lo más terrible del perdón es esa penumbra de los besos, la indiferencia que dibuja el acercarse o alejarse, las dudas, los vidrios rotos, las páginas devueltas…el sarcasmo de cada caricia, de cada expresión absurda con tu nombre a regañadientes en mis labios… lo inaccesible que es un beso tuyo, un recuerdo, un contacto… lo absurdo que suena el deber olvidarte… lo imbécil que soy, escribiéndote siempre, pensándote, extrañándote… pero lo que en verdad me hace daño, es saberte a ti, indiferente…

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