Los silencios escritos

Etiqueta: decisiones

Se me ocurre

Se me ocurre reiniciar…
sentir que todo es nuevo, que después de un estornudo de muerte puedo remediar mis incertidumbres… que mi ansiedad, mis sin fin de historias enredadas, pueden quedarse en paz por un momento… que guarden silencio mis emociones, que no se descontrole el corazón, ni que me exijan nada mis manos… que no te extrañen mis poros, que no te busquen mis labios… sentir que debo regresar a los básicos, a comer, a dormir, a respirar, a empezar de cero… abrir los ojos y sonreír, porque veo… a disfrutar el olor de las fresas, el olor del café, de la tierra mojada… a sentir la suavidad del pasto, del
concreto bajo mis pies… el sonido de los pájaros, del viento brusco, del susurrar del árbol… se me ocurre deshacerme de las cadenas imaginarias de mis indecisiones y regresar a mi cerebro reptiliano, ese que solo se preocupa por la supervivencia…


Se me ocurre hacerlo, hoy, ahora mismo, para no seguir atorado en esta encrucijada de buscarte y seguir alimentando, lo complejo de mis días…
y seguir pensando…

No controlo

Hay cosas que no controlas… no puedo controlar mis latidos, no puedo conscientemente pedirle a mis células que regeneren mis cicatrices, no puedo borrar el sonido de lo que dije, ni puedo evitar las emociones que provocan las respuestas… no adivino el clima, ni el resultado del partido, ni las frases en las conversaciones… no controlo ningún aspecto de la vida, del universo, del tiempo… solo soy dueño de mi respiración, de mis sueños, de la sensación de los dedos en el teclado en este momento… soy dueño de la decisión de no decir algo que duela o de buscar lo que deseo, sin consecuencias… no controlo nada, solo vivo, solo acepto que cada cosa es un momento, un recuerdo que se graba lento, a veces con sonrisas, a veces con miedo, con dolor… todo es una experiencia… sentir, vibrar, dudar… estamos porque es una oportunidad… y mientras dure la estancia, la decisión de sufrir o reír, es lo único que controlo…

Te vi

Te vi… sé que eras tú, es inconfundible tu andar, tu mirada al mundo, tu forma de sumergirte en pensamientos y perderte en tus ideas…

Estuve cerca, con mil formas de abordarte, con oportunidades para acercarme y solo decir, ¡hola!… no lo hice.

Me quede solo mirándote, recordando las cosas buenas, los momentos, las charlas, me quedé, porque el hubiera tiene muchas más historias de las que puedo contar y ninguna es real…

No podría enlistarte el millón de veces en las que reímos felices en mis fantasías… las letras, las canciones, los besos… todos en otro plano, en otra historia, en el universo del quizás… que solo me pertenece a mí.

Y precisamente por eso, no tenía sentido acercarme a ti. Solo sé que te vi y, por primera vez, tuve el valor de soltarte…y agradecer, simplemente el placer de verte…

¿Por qué?

¿Por qué se termina?, ¿Por el tiempo? ,¿Por las circunstancias?, ¿Por los hubieras?, ¿Por el simple hecho de cerrar ciclos? ,¿Por qué las cosas pasan?, ¿Por qué así es la vida?, ¿Por qué no pueden mantenerse los momentos?, ¿Por qué las personas cambian?, ¿Por qué los besos se cansan? ,¿Por qué la pasión ensordece con las palabras?… ¿Por qué no puede durar una mirada enamorada?, ¿Por qué un suspiro se esfuma o se entorpece con el pasar de los días?, ¿Por qué las manos ya no buscan, ya no bailan, ya no cantan? , ¿Por qué tu cabello no refleja mi esperanza?, ¿Por qué, hoy que es un nuevo día, no parece maravilloso, lúcido, en calma?, ¿Por qué viajar, soñar, comer, reír, andar, jugar, no puede ser más, no puede ser todo y poco a poco se convierte en nada?…

Quizá las estrellas, o la luna, o la poesía, o las letras… ya no sean suficientes.
Quizá sea nuestro hábito estúpido de aferrarnos al pasado o ahogarnos con un futuro incierto que nos ata…
O quizá sea esa ilusión inocente de que vendrán tiempos mejores, la que mantiene esta asfixia, esta inexistente agonía, este vago pretexto de buscar las ganas… Quizá nada de esto exista… Quizá estas letras no lleven a nada…
Quizá, el valor de vivir, es solo es un segundo, un momento, un beso, una historia, un roce, una coincidencia, un abrazo largo, un atardecer, un alma…
Y en mi historia, al menos, corrí el riesgo, respiré, avance y millones de momentos, me hacen sentir, que valió la pena esta andanza… porque me dí la oportunidad de vivirlo, de expresarlo, de extasiarme y sin arrepentimientos, sin reclamos, es lo que me acompaña…

Alimento

Me he alimentado de ti…
del fantasma de tu risa, de los silencios, de tus pasos, del frío en tus manos tan lejos de mi… me he alimentado de las mañanas lúgubres, de los atardeceres insulsos, del otoño, del invierno, del llanto sordo de este tiempo sin ti… me he alimentado de cada letra, palabra o escrito que esbozan mis dedos, de cada nueva sonrisa, de cada connato de beso… me he alimentado del latir del corazón, del deseo extraviado ayer…
me he alimentado del recuerdo, nítido y completo, que guarde en mi alma
de cada beso tuyo… y solo deje, en el sótano de mis dudas, aquel tiempo y esas decisiones que no viví, acompañadas del dolor por no aferrarme a ti…